Home manager y el Liderazgo Invisible

Hace ya algunos años que definí el término Home Manager como mi actual ocupación.
Coincidió sobre todo con mi primera salida de España como “expatriada acompañante o consorte “. Por decisión propia, dejé atrás una intensa y apasionante vida profesional de más de 20 años para comenzar otra, no menos apasionante ni intensa, pero en este caso apostando por un proyecto familiar.
Fue a partir de aquel momento cuando empecé a escuchar con bastante frecuencia la pregunta ¿A que te dedicas tú ahora? ¿Ya no trabajas, verdad?.
También por aquel entonces empecé a conocer a muchas otras familias expatriadas como nosotros, en las que, en el 99%, de los casos era la mujer la que había dejado su actividad profesional y habían apostado por un proyecto familiar, lanzándose, al igual que yo, a la “buena vida” y al “no trabajar”.
Cuando nos mudamos la segunda vez, la situación fue muy parecida. Otro país diferente, otro idioma, pero un poco más de lo mismo, familias expatriadas, en la mayoría de los casos mujeres siguiendo a sus parejas, y la mayoría, al igual que yo, reinventándose, estudiando, reciclándose, haciendo voluntariado, emprendiendo nuevos proyectos empresariales y cuidando del bienestar familiar, pero, por supuesto, “sin trabajar”.
En esa fase mía de aprendiz, y actualizándome en el manejo de redes sociales y de la IA, me pidieron, entre otras cosas, que actualizara mi perfil de LinkedIn.
En ese momento, y como no encontraba que nombre poner a mi ocupación principal durante esos casi 9 años, me definí como HOME MANAGER. https://soymj.com/home-manager/, estableciendo lo que para mí era un evidente paralelismo entre las funciones de un líder o directivo de muchas empresa y el papel que desempeñamos muchas mujeres y también algunos hombres en el ámbito familiar y personal.
Actualmente estoy cursando un Master de Dirección Estratégica de Bienestar Organizacional, (http. rhsaludable.com/masterdebo/), que por cierto, os lo recomiendo muchísimo. Hemos analizado todos y cada uno de los múltiples tipos de liderazgo que existen, con ponentes de máximo nivel que están en contacto directo y diario con muchísimos líderes empresariales.
Estoy aprendiendo mucho. Y cada vez que escucho una de sus intervenciones, sigo estableciendo paralelismos entre lo que nos cuentan y mi ocupación de HOME MANAGER.
Y aunque pienso que tenemos un poquito de cada uno de estos estilos de liderazgo, sin duda lo definiría y lo englobaría en uno solo, el Liderazgo Invisible.
Ese que existe en millones de hogares, pero que rara vez se reconoce con títulos formales, bonificaciones, menciones o reconocimientos en LinkedIn, y tampoco programas de bienestar ni vacaciones pagadas.
Si, así es, las y los HOME MANAGER realizamos un Liderazgo Invisible. Ese que no sale en la portada de Forbes, pero que mueve los hilos del universo familiar.
Ese que organiza el presupuesto familiar, planifica menús semanales, coordina horarios de todos los miembros del hogar, se anticipa a los problemas, maneja imprevistos, y lo hace todo, bueno, al menos lo intenta, con mucho amor y empatía.
Eso no es simplemente “hacer las tareas del hogar”, eso es gestión estratégica. Tal como un CEO define metas y ejecuta planes con recursos limitados, el HOME MANAGER convierte el caos cotidiano en un sistema funcional.
Por ello, estaréis de acuerdo conmigo, en que las mujeres y los hombres que asumen el rol de home managers encarnan una forma de liderazgo invisible, pero profundamente poderoso, comparable al de cualquier ejecutivo o líder empresarial y con un nivel de liderazgo tan alto que haría llorar de emoción a cualquier MBA de Harvard.
Las Home Managers desarrollamos algunos talentos que ya quisieran muchas empresas:
- Multitasking nivel superhéroe: contestar diez mensajes mientras cocinas, haces magdalenas saludables, pones una lavadora e intentas hacer una sesión de pesas, por aquello de estar en buena forma física a partir de los 50, como es mi caso.
- Toma de decisiones rápidas: improvisar cena cuando se presentan cinco amigos de tus hijos a cenar y solo tienes una lata de atún y media cebolla.
- Empatía estratégica: mediar en los conflictos de adolescentes y detectar estados de ánimo con solo un “hmmm”.
- Adaptabilidad: Cambiar de planes ante una enfermedad, una visita inesperada o un cambio de país o de continente.
- Gestión de crisis. Encontrar los calcetines favoritos perdidos en la lavadora o el uniforme del futbol a las 7.00 am.
- Comunicación efectiva. Repetir lo mismo 12 veces con amor (o casi).
Por eso, el día que pongamos en el currículum «Home Manager con 15 años de experiencia en liderazgo familiar, finanzas creativas, mediación de conflictos, gestión de crisis y comunicación efectiva, el mercado laboral se va a dar cuenta de lo que se estaba perdiendo.
Concluyendo, para los que pensabais que el liderazgo era cosa de ejecutivos con traje, te presento al verdadero CEO o Home Manager, la mujer ( y a veces hombre) que lidera su hogar con la paciencia de Gandhi, la eficiencia de un ingeniero alemán, la sabiduría de Google o del Chat GPT y la creatividad de MacGyver.
Revaloricemos el rol del HOME MANAGER. No minusvaloremos el liderazgo del hogar por ser silencioso. Porque es incansable y poderoso. Y aunque no lleva traje ni corbata, ni tacones, más bien delantal muchas veces y no cobra bonus, ni recibe aplausos, es el que sostiene la base emocional, logística y económica de innumerables familias y, por extensión, de muchas empresas y de la sociedad entera.
Así que la próxima vez que alguien diga “ella no trabaja”, dale a leer este artículo, porque “ella lidera un imperio”, y su legado no se mide solo en productividad, sino en bienestar, desarrollo humano y resiliencia familiar.
