A nuestra querida tía Nati

Este post pertenece al archivo de El Blog de MJ, mi primer blog, que empecé a escribir en Cancún. Lo he recuperado tal y como lo escribí entonces.

Querida tita:

Cuando nos despedimos de ti hace un mes antes de regresar de nuevo a México ya sabía que no te volveriamos a ver más. De hecho pensé que al día siguiente al bajar del avión ya nos darían la noticia de que ya habías descansado.

Pero has aguantado un mes, con mucho sufrimiento. Y en ese mes te hemos vuelto a ver alguna vez más gracias a las videoconferencias. De hecho hace tres días hablé contigo por última vez.

En este último mes hemos rezado para que no sufrieras más y pudieras descansar en paz. Has tenido una vida larga y creo que feliz.

No tuviste hijos biológicos pero nos has tenido a tus sobrinas, para las que has sido como una segunda madre y a nuestros hijos que han sido como tus nietos.

De hecho en todos los momentos importantes de nuestras vidas has estado ahí, con mamá y papá siempre. En nuestras comuniones, bodas, nacimientos y bautizos de los niños, navidades, santos, cumpleaños, en las vacacaciones de verano en la playa de Fuengirola, en el campo. Siempre con nosotras.

De hecho no creo que muchas madres puedan haber recibido tanto cariño y atención de sus hijos biológicos como tú de nosotras.

Y tampoco creo que muchas madres hayan recibido tanto cuidado, mimo y dedicación plena en tu enfermedad como lo han hecho tu hermana que es mi madre, y mis hermanas. Todos los días y a todas horas.

Es muy dificil despedirse desde lejos, pero como le he dicho a los niños ya tenemos otro angel en el cielo que cuida de nosotros y nos va a seguir protegiendo para siempre.

Te queremos mucho. No lo olvides. Nosotras no te olvidaremos.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *